Sugerente.
Tanto en el diseÒo exterior (portada cuidada, papel de calidad, diseÒo atractivo...) como en el interior (debe estar organizado con resumen, cuerpo y anexos) y estructurado (con un Ìndice completo y un tipo de letra f·cil de leer). El resumen ejecutivo es clave y a Èl dedicaremos un apartado especÌfico.
Tentador.
Escrito de forma que incite al lector a hacer n˙meros y valorar las posibilidades de entrar en el negocio. Hay que cuidar el estilo de redacciÛn, ser breve, utilizar un lenguaje sencillo (ideas principales en frases simples), evitar al m·ximo la jerga y eliminar lo superfluo.
Ocurrente y din·mico.
Hay que ser creativo, pero con mesura. Si el negocio que propones no invita a grandes florituras, ahÛrratelas. Puede ser contraproducente distraer al lector. Dinwoodie se muestra tajante: ìLa creatividad es importante siempre que destaque algo del negocio, pero si no puede tener el efecto contrarioî. Puedes acompaÒarlo tambiÈn de diapositivas, de un vÌdeo o de cualquier otro soporte que facilite la lectura y lo diferencie del resto.
Preciso y explÌcito.
La claridad y la concisiÛn deben ser fundamentales. Ha de llevar informaciÛn ˙til. No puede faltar ning˙n dato importante. Recuerda que es una cuestiÛn de calidad y no de cantidad, no hagas perder el tiempo a tu lector. Las ideas claves, desde el principio: que no haya que deducir su significado. Aunque las tablas econÛmicas principales deben ir en el apartado econÛmico financiero del cuerpo central, en los anexos puedes incluir los datos secundarios, los resultados del estudio de mercado, los currÌculums de los profesionales y, si la tienes, cualquier carta de recomendaciÛn o informe favorable.
Lo ideal es que se pueda desarrollar en una extensiÛn entre 50 y 75 p·ginas y se puede presentar tanto en Word como en Powerpoint.